Capítulo 16   ESPECIES EN EXTINCIÓN


El  Thalassa navegaba sorteando los cientos de boyas que flotaban en su derrota a la ría de Punta Umbría.
Trinquete, al timón, iba contándolas y describiéndolas:
- Veintisiete… Una garrafa de lejía amarilla con mástil de caña y bandera de plástico roja con las letras RV pintadas en negro por estribor.
Botalón, mientras tanto, estaba haciendo una escala que consistía en un grueso cabo de nylon  de 10 mm. con peldaños formados por una gaza de poliéster de 6 mm ayustados a la mena con un nudo prusick  que  el tío Julián le había encargado para que pudiese  remolcar por el agua a sus hijos desde su Sunseeker Camargue. La hacía a pesar de que consideraba ese juego un tanto disparatado.
Trinquete inclinándose para mirar por debajo de la botavara, preguntó:
Maestro, ¿por dónde es mejor pasar las boyas por babor o por estribor?
- Da igual. Aquí el arte está casi en el fondo por lo que es difícil engancharse con el calamento que baja casi vertical, aunque es preferible pasarlos por su barlovento pues puede haber algún cabo suelto puesto que la mayoría de estos palangres lo calan ilegalmente y por cualquiera.


 Foto 16 01- Pero algo sabrán, digo yo.
- Claro, porque generalmente son marineros jubilados o prejubilados  que Obtienen, con sus lanchitas registradas en nuestra lista, unos ingresos  extras a su escasa pensión; pero también lo hacen sus hijos o familiares en paro, que utilizan la embarcación para su economía informal, por decirlo de alguna forma, por lo que algunos calamentos son un auténtico desastre.
- Pero eso habría que regularlo porque  ¿qué pez podría escapar a esta maraña de anzuelos?
- ¿Quien le pone el cascabel al gato? Es un tema difícil …
Trinquete, pensativo, y con la vista perdida en la mar salpicada con las bamboleantes balizas, añadió: Es que pueden poner en peligro la sostenibilidad de la pesca.
- No te creas. Si lo comparas con la pesca industrial, esto es una broma.
- No comprendo.
- Poca gente sabe con detalle que estamos esquilmando los mares con métodos salvajes de pesca.
Las redes de deriva de más de 30 kilómetros de longitud y que calan por la noche desde la superficie hasta ocho metros de profundidad forma una auténtica cortina de la muerte.
Cuando se iza por la mañana, miles de peces aparecen muertos o malheridos entre sus rombos; desde el más pequeño hasta el más grande. Si no les sirve son arrojados por la borda muertos o mutilados.
Las redes de arrastre ya tienen decenas de kilómetros y  con una boca capaz de engullir ocho campos de futbol donde caen atrapados cientos de especies no deseadas.
- Pero con ellos hacen harina de pescado; que yo lo vi en un documental.
- Pero con un coste por kilo muy superior al vegetal.  ¿Sabes  cuantos kilos de pescado son necesarios capturar para engordar un kilo un pollo alimentado con harina de pescado?
- Ni idea, ¿acaso diez kilos?
- Noventa.
- Pero habrá pocos barcos que tengan esas redes monumentales, preguntó Trinquete restregándose nerviosamente la cabeza con la mano.
 

 Foto 16 02


 Foto 16 03
 

- Tantos  como para cubrir treinta y dos mil kilómetros de la superficie
Marina y no estamos hablando de las de deriva.
Trinquete abrió de par en par los ojos preguntándose interiormente cuantos peces existirían y cuanto vivirían con los niveles de capturas que le decía su tío.
Por otra parte, continuaba Botalón, hay que tener en cuenta la contaminación.
Ya has visto la Ría de Huelva sitiada por industrias como Fertiberia,Atlactic Copper,Rhodia,Foret o incluso una central térmica a los mismísimos pies del Monumento.
 

 
 

¿Crees que su actividad no nos pasa factura?  .
Con los residuos de sus metales pesados que vertieron a la Ría en el pasado, se repercutió negativamente en la calidad del pescado tanto aquí  como en todo el mundo. Ya la cosa está más controlada pero todavía cuando abres una lata de atún te encuentras con 15 microgramos de mercurio, que no atenta contra la salud según las autoridades, pero es mejor que no estén.
Por la aleta de estribor se acercaban un grupo de pesqueros  rumbo a nuestro mismo destino.
Su velocidad y el peso del ricchio instalados en su proa hacían que levantaran una alta y espumeante ola que casi cubría la roda.

 

Foto 16 04
 

 

La bella estampa de las traíñas, un nombre del norte para un barco tan típicamente andaluz, estaba desfigurada por ese artilugio metálico tan horroroso y  desproporcionado.
Y esos, dijo Botalón señalando los barcos con el risschio montado, es otro contradiós.
Se calló y con rabia contenida echó la cabeza hacia adelante para continuar su tarea de cabullería.
- Por Dios, Maestro. No te enfades. ¿lo dices por el amasijo de metal que tienen en la proa?  Ya sé; estéticamente deja mucho que desear…
 

 Foto 16 05 

- Me gustan los barcos con bonitas formas, contestó Botalón reposadamente, pero este no es el caso.
Con esas dragas hidráulicas están esquilmando la riqueza pesquera de la zona porque acedías, gambas, langostinos y otras especies son destrozados y capturados en su época de cría.
Los italianos, que fueron los inventores de este sistema de pesca con el que  casi  han destrozado su plataforma costera, lo han prohibido en sus aguas, pero nosotros, que somos los más listos, acabaremos con nuestra reserva marina. Es una pena que no tengamos sentido común.
- ¿Pero tan dañino es?
- El elemento que ves en forma de caja con dos piezas metálicas a cada lado  se sumerge y se arrastra por los fondos arenosos cercanos a la orilla actuando en forma de rastrillo como los artes anteriores pero, a los lados existen unas toberas por las que sale agua a presión que remueven la arena a medida que la pieza se arrastra. De esta manera las chirlas van entrando en esa especie de jaula impulsadas por el arrastre y el agua a presión
 

Foto 16 06Cuando el risschio se iza se suelta el contenido que en teoría deberían ser chirlas pero aparte de las chirlas hay, restos de crías de langostinos o acedías que el sistema ha machacado y otras crias más mayores que han podido aguantar el tirón y que sin mucho esfuerzo puedes encontrar pues se venden al público directamente.
 
 Foto 16 07 

- Pero, habrá alguna normativa?
- ¡Claro!  Estamos en el país de las normativas y si se cumpliesen el mal sería menor. Pero sólo tienes que darte una vuelta por la playa de Mazagón  para ver más de treinta, de los ciento cuarenta barcos que existen con este sistema, faenando a pié de playa; día tras día apurando tanto que algunos hasta encallan.
Por eso te decía que, en comparación, los de los palangres eran unos santos.
- Como en el  refrán de “En el país de los ciegos el tuerto es el rey”
- No , Trinquete . Ciego es el que no ve; no el que no quiere ver.